Centro de Culto Religioso de Matriz Africana Colonia, Uruguay.
Dirigente Espiritual Yalorixá Sandra ti Ọṣun.
Ubicada en Colonia, Uruguay, Casa de Axé es un centro de culto religioso de matriz africana profundamente comprometido con la preservación y salvaguarda de nuestras raíces ancestrales.
Somos un espacio sagrado dedicado a la vivencia, el estudio y la práctica de nuetra fé.
Nos constituimos como un faro de espiritualidad donde honramos la memoria de quienes nos precedieron, manteniendo encendida la llama de los saberes que cruzaron el oceáno y que hoy forman parte de nuestra identidad.
Como centro de culto de matriz africana, nuestra labor religiosa se sostiene sobre el respeto, la devoción y la unión comunitaria, ofreciendo un camino de luz, evolución y crecimiento espiritual para todos los seres.
Con el alma vuelta hacia África, nuestra tierra cuna, honramos a los antepasados que atravesaron el mar. Nos legaron la fé, la resistencia y la sabíduria ancestral que hoy defendemos. Su memoria sigue viva en nosotros a través del respeto a la tradición, la fuerza de los rezos y la vibración de nuestros cantos.
Nuestras Líneas de Culto
En Casa de Axé, nuestro fundamento religioso y litúrgico se sostiene firmemente sobre tres pilares sagrados
Somos una casa que práctica el culto a los Orixá bajo la tradición de Nación Cabinda, con raíz ancestral en la región de Cabinda (pueblos de matriz Bantú, en el actual Angola, África) y su raíz histórica de asentamiento y florecimiento en Rio Grande del Sur (Brasil).
El axé de nuestro templo es guiado y regido por la vibración de nuestra madre Osun, sosteniendo los fundamentos, tradiciones, las rezas y las obligaciones que conectan a nuestra comunidad con la energía pura de las divinidades y la naturaleza.
Prácticamos Umbanda Blanca, una línea de culto limpia y doctrinaria que se entrelaza de manera armonica con los principios del espiritismo Kardecista. Nos enfocamos en el orden, la evolución del alma, el estudio y el desarrollo de una mediumnidad responsable, guiada siempre por los espíritus de luz que traen paz, orientación y sanación.
Cultuamos nuestro linaje con profundo respeto, seriedad y fundamento, manteniendo viva la ancestralidad a través de nuestras prácticas y ceremonias.
Es una fuerza vital de protección y equilibrio en nuestra casa, donde se honra a los guardianes que caminan con nosotros, resguardando la estabilidad espiritual y terrenal de nuestro templo y nuestra comunidad.